Cada vez más gas importado

Según una nota de La Nación de hoy, Argentina necesita invertir cada vez más dinero en importar combustibles.  En verdad lleva invertido este año casi el doble de lo que se invirtió en igual período del año pasado.  Y esto ocurre a pesar de que la actividad económica no crece, es decir, no se debe a que haya una mayor demanda, sino a que se produce menos.

El hecho sirve como comprobación fáctica de algo que resultaba fácil prever y que muchos advertimos oportunamente: el problema energético argentino no tenía que ver con quién titularizaba las empresas, sino con la política energética del kirchnerismo, y más en general con una política económica que desincentiva la inversión.

Más allá de la burda apelación al sentimentalismo patriótico de propios y extraños (la expropiación de YPF fe acompañada por muchos radicales, por Proyecto Sur y otras fuerzas), un cambio de titularidad empresaria por sí solo no implicaría avanzar un solo paso en la solución del problema energético del país.  Por el contrario, la ofensiva contra la empresa y la ruptura de los contratos de concesión alejaría las inversiones privadas nacionales y extranjeras que se necesitan para torcer el rumbo.

Miguel Gallucio, designado titular de la empresa nacionalizada, por ser un hombre del sector, sabe que esto es necesariamente así, y por eso se propone un ambicioso plan de inversiones e intenta seducir a los capitales que lo hagan posible.  Hasta ahora lo hace en absoluta soledad, padeciendo la escasa prioridad que el gobierno al que pertenece le otorga a la cuestión, cuando no el hostigamiento y la presión política de otros funcionarios con objetivos y pensamientos bien diferentes.

 

One Comment

  1. […] Nuestra escasez de divisas no se debe a que se importen bienes de capital, sino petróleo y gas que abundan bajo nuestro suelo y que no se extraen porque este gobierno ya no es creíble y no puede convocar al capital necesario para hacerlo, como lo prueban las infructuosas gestiones de buena voluntad que viene llevando a cabo, sin respaldo político y a contramano de la política económica general, la nueva conducción de YPF. […]

Have your say