Misiones, ¿un anticipo de las PASO?

La victoria de la oficialista renovación en las elecciones de Misiones dejó una preocupación patente para el kirchnerismo. La fuerza política del gobernador Maurice Closs y del ex gobernador Rovira perdió 30 puntos, cerca de la mitad de los votos que había ostentado en su aplastante victoria dos años atrás. En la capital, Posadas, terminó en un virtual empate con el radicalismo.

Más allá de las particularidades del caso y de que se trata de elecciones de medio término –en las que por lo general los oficialismos retacean candidatos y recursos de campaña–, llama la atención el pobre desempeño de la coalición gobernante, férreamente alineada al gobierno nacional. Sobre todo porque se esperaba una nueva victoria apabullante (alrededor del 70% en las últimas dos elecciones).

Es difícil saber qué ha motivado el cambio de humor del electorado misionero, pero sin ninguna duda hay un componente de cansancio con el oficialismo local y nacional, y así debiera ser interpretado. ¿Tomará nota el gobierno? De cómo reaccione depende que los resultados de agosto y octubre no resulten un duro golpe. La línea dura de “profundizar el modelo” debiera ser seriamente revisada.

Have your say