Rogelio Frigerio, el Tapir

Rogelio Frigerio y Arturo Frondizi, 1958.

Rogelio Frigerio (1914-2006) fue apodado “El Tapir”, se decía que por su capacidad y propensión a embestir a sus adversarios, aunque sin dudas también por su parecido físico al de mayor porte entre los mamíferos típicos de América latina.

Frigerio es el padre del desarrollismo argentino.  Junto con el presidente Arturo Frondizi, fue el máximo ideólogo y ejecutor privilegiado de una de las gestiones de gobierno más transformadoras del siglo XX en Argentina, pese a haber sido truncada por un golpe de Estado antes de cumplir su cuarto año.

El Grupo El Tapir reivindica a un prócer de la historia argentina reciente, injustamente postergado entre muchos de sus contemporáneos.  No hay una calle Frigerio en su ciudad.  No hay usinas, represas, aeropuertos o centrales atómicas con su nombre.  No se lo recuerda en la mayor parte de los libros de historia, salvo como una sombra oscura al lado de Frondizi.

Sin embargo, es difícil enjuiciar históricamente a Frondizi sin el aporte sustancial de las ideas de Frigerio.  Sólo gracias la formidable y desprejuiciada crítica de la historia económica del país que se debe a Frigerio puede entenderse la magnitud de las transformaciones impulsadas por la gestión de gobierno desarrollista, tantas veces incomprendida y malinterpretada por sus contemporáneos y sus analistas más tempranos.  Porque Frigerio introdujo categorías nuevas en la política argentina, que trastocaron la manera de entender la política, la economía y la historia de nuestro país y que, por virtud de su potencia analítica, mantienen todavía hoy una vigencia inusitada.

Pero Frigerio no sólo fue un ideólogo.  Tampoco se agota su perfil en el protagonismo excluyente en el gobierno desarrollista.  Por mérito propio y condiciones personales fue una figura central de su tiempo.  Fue interlocutor permanente con Perón (lo testimonia la nutrida correspondencia entre ambos), artífice del “pacto” entre éste y Frondizi.  Antes dirigió la revista Qué, la publicación política más importante de su época, donde escribieron Jauretche y Scalabrini Ortiz, entre otros, y que formó a varias camadas de periodistas políticos.  A su alrededor se agrupó, durante el gobierno y luego de su derrocamiento, la famosa “usina” desarrollista, cuyas figuras centrales fueron Isidro Ódena, Ramón Prieto, Juan José Real, Marcos Merchensky, Narciso Machinandiarena y Carlos Hojvat.  Fundó junto a Frondizi el Movimiento de Integración y Desarrollo, partido por el que fue candidato a presidente de la Nación en 1983.  Controló durante años y convirtió a Clarín en el diario más importante del mundo en habla hispana.  Fue un líder de opinión indiscutido durante más de tres décadas y sus ideas y declaraciones eran eje del debate político argentino.  En 1982 sacudió a la opinión pública como el primero y uno de los pocos dirigentes que se opusieron a invasión argentina a Malvinas.

Frigerio fue también un crítico agudo de las propuestas económicas de variado signo que se sucedieron en intentos fracasados de torcer el rumbo de la crisis argentina, entre ellas las de Krieger Vasena, Alsogaray, Gelbard, Martínez de Hoz, Sourruille o Cavallo, señalando siempre con sólidas argumentaciones la reiterada vocación de los políticos argentinos por eludir los problemas estructurales de la economía e intentar sortear el desafío del desarrollo y el cambio estructural aplicando, en cambio, recetas monetaristas o populistas.

Fue autor de decenas de libros entre los que se cuentan clásicos como “Las condiciones de la victoria”, “Crecimiento económico y democracia”, “La integración regional, instrumento de los monopolios”, “El estatuto del subdesarrollo” y “Ciencia, tecnología y futuro”.  Cultor de la poesía, la pintura y la filosofía, fue un lector extraordinario, reconocido como uno de los hombres más cultos de su generación.

Murió en 2006.  Vive en la memoria de un país que todavía lucha por ser la Nación desarrollada e integrada que soñó y por la que trabajó toda su vida.

One Comment

  1. Fue derrocado junto con Frondizi por un golpe de estado que apoyaron los partidos polìticos(hoy se dicen “democràticos”).Los llevò a esta traiciòn a la patria la tremenda envidia intelectual.Si hoy a estos brillantes hombres se los ignora,es por verguenza.La evoluciòn de nuestra historia es testigo de que fueron Frondizi y Frigerio los ùnicos “estadistas” desde entonces.Ah…olvidaba recordarles que estos hombres ESTUDIABAN,no improvisaban…¡Què Làstima!!!

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